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Una
vez más, nos adentramos en una semana sin la presencia, tan
necesaria para explayar conclusiones, del Oráculo de Oro; este
último recién aparecerá el próximo lunes. Por ello, les recomiendo
leer con detenimiento las efemérides publicadas y utilizar, para los
momentos más inmediatos, la herramienta del 1515, siempre a
disposición. Esta semana, el día 27 justamente, es el
día de San Pantaleón, patrono de los enfermos. Pantaleón fue un
destacado médico de la nobleza y corte, al igual que su padre. Sin
embargo, su vida perfecta cambió, radicalmente, al convertirse al
cristianismo, religión que profesaba su madre. Tras ser asediado y
buscado, Galerio Maximino ordenó su muerte. Su martirio se llevó a
cabo en el año 305 D.c., aunque la verdadera fecha de su
fallecimiento sigue siendo un misterio, ya que su nombre no aparece
reflejado ni en las actas de los mártires ni en la historia
eclesiástica de Eusebio de cesárea. Siempre se ha escuchado hablar
de la sangre de San Pantaleón. Son muchas, a su vez, las
investigaciones científicas que se han llevado a cabo para intentar
explicar y dar carpetazo a la licuefacción de la sangre de San
Pantaleón. El investigador Jordán Peña fue una de las primeras
personas en crear una comisión multidisciplinar que arrojase
explicaciones lógicas al caso. Después de repetidos intentos
siguiendo las pautas enciclopédicas, Jordán Peña determinó que “la
mezcla se mantenía sólida mientras la temperatura del salón no
excediera de 21 grados centígrados. Tan pronto el ambiente se
caldeaba, por ejemplo apretando el tubo de ensayo entre los dedos,
la sangre pasaba del estado sólido al pastoso, para luego
convertirse en líquida”. Mientras diferentes asociaciones escépticas
tomaron esta investigación como argumento en detrimento del caso,
Jordán Peña reunió a un grupo de especialistas como Juan Eslava
Girauta, director del departamento de Neumología del Hospital Puerta
del Hierro; José María Cebreiro, licenciado en Ciencias Químicas;
Eduardo Torroja, miembro del Instituto de Investigaciones
Científicas y Ramos Perera, Presidente de la Sociedad Española de
Parapsicología, a favor de su tesis. Por desgracia, no consiguieron
los permisos para estudiar en profundidad la ampolla y su contenido.
En Ravello, Italia, se conserva una ampolla con una porción de su
sangre, así como en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid.
Allí, cada año, la víspera de su santo (27 y 28 de julio), su
sangre, conservada en estado sólido, se licuefacciona, sin que,
hasta la fecha, se haya encontrado explicación alguna para tal
milagro. En la iglesia-santuario de San Pantaleón, ubicada en el
barrio porteño de Mataderos, a metros del Estadio Nueva Chicago en
Buenos Aires, se atesora un trozo de hueso del mártir. En algunas
fuentes se puede observar que Pantaleón nació en el año 275 y
murió en 303, por lo cual habría tenido, al momento de su
muerte, 28 años. Número este que, durante muchísimos
años, se viene dando, al igual que el 41; por
supuesto, no podemos dejar de lado el 07-03. Otras fuentes
señalan el 305 como año de su muerte, puesto que el 30 puede ser
importante. De cualquier manera, el 30 es potable, ya que estaremos
justo a un mes de Santa Rosa de Lima. El 73 y el 92
aparecen como muy importantes, por tratarse del patrono de los
enfermos. Atentos esta semana con
el 34, lo
que nos daría lugar a la aparición de números pendientes de la
semana pasada (uno de ellos, el 19 y el otro, que venimos
observando que se encontraba demorado en la sumatoria, es el 87,
que podría repetir). El 19 y el 34 han quedado
demorados de hace varias semanas, y esta podría ser la indicada para
su aparición. Hace 58 años atrás, la Argentina lloraba la
perdida de la abanderada de los humildes. Algunos festejaban su
muerte, después de haber difundido su devoción por el cáncer que
aquejaba a Evita. “Al fin el demonio se acordó de ella”, dijeron
allegados al poder que se había apagado durante fines de la década
del 30 y principios de la del 40. Terratenientes,
estancieros y grandes capitalistas, junto a la Iglesia y los
militares, se preparaban para debilitar el gobierno de Juan Domingo
Perón; parte de la fuerza del General se iba, sin duda, con la vida
de la mal llamada, por sus opositores, reencarnación del demonio.
Hoy la historia recuerda todo esto y, lamentablemente, una vez más,
faltando el respeto a la memoria de todo un país. En lugar de
enriquecernos en las diferencias, pasamos, de generación en
generación, el odio que despierta la desigualdad de pensamientos.
Aún hoy, hay yeguas y gorilas, asesinos y mártires. No ideas, no
comprensión. Por eso, el sol de estos lugares sigue secando sus
lágrimas, en cada atardecer. Durante el sepelio de Evita, el llanto,
casualmente, de sus miles de fieles eran el icono; todos lloraban la
partida, a los 33 años, de la mujer (21) más
importante del siglo XX. Le guste a quien le guste, fue lo que
expreso. Me atrevería a decir que no sólo la mujer, sino el
personaje argentino, en materia de política y social, más saliente,
en varios lugares del mundo. María Eva Duarte de Perón tenía tan
sólo 33 años al momento de su muerte, luego de sufrir durante
un largo tiempo y tras un jamás claudicar a la lucha por sus
ideales, jamás claudicar en su inmenso liderazgo. A tal punto que el
odio nacía en su contra en muchas partes del planeta. Queda muy
claro que reformar, torcer este mundo capitalista, intentar no dejar
de lado los ideales, genera odio, rompe lo que significa un estado
de derecho y, por sobre todas las cosas, rompe con el respeto a
nuestra propia Patria. El 26 de julio de 1952, hace
58 años, moría Eva. Ella, de acompañarnos, tendría hoy 91
años. La repetición del 43 es posible. El 199
corresponde al nombre Eva. Tenga en cuenta además, el 250-56
(edad del Presidente) y el 919 son potables en esta
efeméride. En 1904, nació el notable político Argentino
Ricardo Balbín. Fue una de las figuras más significativas de la
Unión Cívica Radical (UCR), partido político cuyo comité nacional
presidió entre el año 1959 (en aquél entonces como Unión
Cívica Radical del Pueblo), hasta su muerte en septiembre de 1981
y por el que fue candidato a Presidente de la Nación en cuatro
oportunidades (1951, 1958, y las dos elecciones del
año 1973). La Ruta Nacional 1 se denomina, desde 2004, Doctor
Ricardo Balbín en su honor. Balbín cumpliría 106 años. Para
esta semana, les recomiendo: 63-18-41-28-98-69-70-68-85.
Juegue con moderación y tenga presente que la semana próxima aparece
el Oráculo de Oro. |